1 de mayo de 2007

Comparar a Dios con un gallego

El 8 de abril el Washington Post publicaba un artículo sobre un experimento que había ideado su crítico musical Gene Weingarten. Consistía en comprobar hasta qué punto identificamos la belleza o necesitamos que alguien nos diga qué es bello.

La forma de comprobarlo fue poner a posiblemente el mejor violinista del mundo, Joshua Bell, con uno de los mejores violines del mundo, su propio Stradivarius de 1713, interpretando algunas de las más bellas obras de la música clásica, el Chaconne de Bach, el Ave María de Schubert, algo de Massenet... Se trataba, repito, de ver si la gente identifica la belleza que se muestra de forma inesperada. Traduzco (de aquella manera) el tercer párrafo del artículo, titulado Perlas antes del desayuno:
Todo el que pasaba tenía que elegir rápidamente, algo normal para los viajeros de cualquier ciudad donde los músicos callejeros forman parte del paisaje: ¿Paras y escuchas? ¿Pasas rápidamente con una mezcla de culpabilidad y enfado, consciente de tu tacañería pero molesto por la inesperada petición de tu tiempo y tu dinero? ¿Dejas un dólar, solo por educación? ¿Cambia tu decisión si es realmente malo? ¿Y si es realmente bueno? ¿Tienes tiempo para la belleza? ¿No deberías tenerlo? ¿Cuál es el esquema moral del momento?
El artículo incluye tres vídeos con el resultado del experimento, a cual más deprimente. Éste lo he encontrado en Youtube y en él aparece la única mujer que identificó a Joshua Bell, y eso porque le había visto tocando en la Biblioteca del Congreso:


La mayoría de la gente ni siquiera reparó en la presencia del violinista, los que le vieron no parecen darse cuenta de la maravilla que están escuchando y tras 45 minutos apenas recauda unos pocos dólares, que fueron donados a causas benéficas. Muy triste.

Hoy El Mundo, diario bórico (Quequé dixit), publica la versión española del experimento, titulada Un concierto para casi nadie. En vez de L'Enfant Plaza Station, la estación de Bilbao del Metro de Madrid. En vez de un violín Stradivarius, una guitarra acústica. En vez de música clásica, pop español. En vez de Joshua Bell interpretando a Schubert... Nacho Campillo cantando (ejem) sus propias canciones.

El resultado deja tan bien a los viajeros madrileños como justamente mal a Nacho Campillo: pocos reconocen su cara porque tampoco es tan conocida, pero sí reconocen "Manuel, Raquel" y "Espaldas mojadas" porque para eso están las radiofórmulas. Guau, qué gran hallazgo sociológico, se me encoge el corazón arrobado punto com. Y al final no recauda más que 71 céntimos de euro, mucho menos que Joshua Bell, y aún así mucho me parece. Si quieren ver un vídeo resumen hay un enlace en el artículo que me niego a enlazar. Y, por cierto, no dice nada del destino final de los 71 céntimos ni de si entregó la parte correspondiente a la SGAE, ya que al fin y al cabo era una ejecución pública con fines económicos.

Total, que en vez de hacer un interesante artículo sobre la capacidad de identificar la belleza, todo queda reducido a si la gente reconoce a Nacho Campillo y las canciones de Tam Tam Go!, poco menos que un vídeo con cámara oculta cualquiera. ¿Y quién firma esta puta mierda de artículo? Silvia Grijalba.


Su web nos da la bienvenida con una máquina de escribir rosa que da paso a un fondo rosa, encabezado por un rótulo que dice que Silvia es uno de los 500 españoles más influyentes en la "creación de tendencias" o algo así. Visto el artículo en El Mundo, la tendencia actual debe ser poner un montón de comas por todas partes. Menos mal que esa clase de listas solo sirven para saber que quienes las elaboran, publican y siguen son idiotas, porque si no aviados íbamos. En la sección de fotos de la web de Silvia, por cierto, hay un vídeoclip protagonizado por la susodicha para promocionar su última novela que resulta muy ilustrativo.

Silvia consigue una pirueta al alcance sólo de los creadores de tendencias, supongo: no sólo no entiende el objetivo original del experimento y se queda en la frivolidad (escribiendo mal el nombre de Joshua Bell), sino que para colmo llega a las mismas conclusiones que el Washington Post -que la vida moderna nos impide ver lo que tenemos delante por muy bello que sea- aunque los resultados de su prueba decian justo lo contrario: la gente sí ve a Nacho Campillo, sí reconoce las canciones pero no le dan nada.


Yo, que mi única tendencia es al reposo absoluto, entiendo que la gente piensa que la música y la voz de Nacho Campillo no valen un carajo. Por eso sólo saca 71 céntimos mientras un conjunto de dixie-land que suele parar por la plaza de Santa Ana llena la saca. Pero, claro, qué sabré yo...



PD: Respecto al título, por supuesto, ser gallego no es ser idiota. Pero si eres gallego y te ofende el título es que eres idiota.

19 comentarios:

  1. El video de la Grijalba me recuerda a los videos de la Bola de Cristal: "Si no quieres ser como ella, lee".

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  2. la canción de "y tú me has roba-arroba-arroba-do la razón" es probablemente lo más lamentable que se ha hecho en el mundo en los últimos veinte o treinta años. guerras y dictaduras incluidas.

    saludos

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  3. Cuando ví el «experimento» del violinista me hice una pregunta. ¿ Por qué en lugar de ponerlo en el metro, no lo pusieron en un parque una tarde de domingo ? Una parada de metro es un lugar de paso. La gente que pasa por ahí tiene prisa y no suele tener tiempo para escuchar música a no ser que sea en la radio o en el mp3. Si lo hacen en otro lugar público donde la gente tenga tiempo de pararse a escuchar y a apreciar la música creo que el «experimento» no hubiera tenido el pobre éxito que ha tenido.
    Por otra parte, la copia patria, como se suele decir «en casa y con gaseosa».
    Por cierto me suena haber visto a alguien en el metro de Madrid tocado con esa pinta. Igual yo fuí de los que pase por delante sin apreciar «su gran talento».

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  4. Joer macho, esta vez la periodista en cuestion no se fotografia en ropa interior?

    Prefiero la de El Pais, que estaba bastante mas buena.

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  5. Oye, ¿y los derechos de autor? Porque toda esa gente pasando, oyendo música de gratís, así, por el morro...

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  6. fíjate si es influyente que en el listado de "el mundo" escriben mal su apellido (visto en el enlace de su web).

    saludos

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  7. rfm, encima de poner mal el nombre, ponen mal tambien el titulo de su novela.
    A ver si va a ser otra

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  8. Bueno, por lo que he oído, otro enorme violinista como es Ara Malikian hizo el mismo experimento en el metro de Madrid. Y sí, consiguió cuatro perras también, sin que nadie se parara a escuchar esa maravilla.

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  9. Hey, enhorabuena por la nominación :D Aunque más que en la categoría de "Personal", encajarías en la de "Humor". No sabes cómo me he partido con las anécdotas de Gas Natural, Jazztel y las demás como teleoperata :P

    Un saludo y felicidades,
    Mun Light Doll

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  10. Yo hubiera intentado el experimento haciendo tocar a Joshua Bell cerca del Teatro Real.
    ¡Enhorabuena!

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  11. Creo que en el experimento (el original) hay un fallo de concepto. En vez del metro, donde todo el mundo va apurado y a lo suyo (y pocos se paran a escuchar nada, por muy bello que sea), deberian haberlo puesto en un parque o en un lugar de exparcimiento (un centro comercial, o algun sitio donde la gente va a pasear tranquilamente).

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  12. Joder, lo mismo pensé yo cuando leí la mierda de artículo de El Mundo. Y luego nos sorprendemos que los gringos sigan creando tendencias. El artículo de la Silvia esta debería ser un ejemplo en las facultades de periodismo de "puta mierda de artículo". Suponiendo que estudiar periodismo sirva para algo, porque teniendo en cuenta lo fácil que es sacarse la carrera y las mierdas que haces después, podían hacer un cursillo del INEM. Si El Mundo fuera un periódico serio no volvería a dejar a esta pava firmar un artículo excepto, quizá, en el "Especial Becarios" con el subtítulo "Por qué no contratamos a la mayoría de los becarios". Pero claro, ¿quién cree que quedan periódicos serios en España?

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  13. En mis tiempos era dios con un gitano

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  14. Sobre el artículo "Comparar dios con un gallego", ¿por que no pones "Comparar dios con un español", ya que no ofende. Está muy bien eso de insultarnos y despues llamarnos idiotas por ofendernos. Español de mierda

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  15. DE QUE VAS IMBÉCIL???? ..que titulo es este para un artículo? Ten respeto y borra esa puta expresión de tu mente.

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  16. ¡¿QUÉ TÍTULO ES ESE?! ¿¿¿¿¿CULTURA POPULAR CASTELLANA????

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  17. Estimado imbécil gallego, como veo que no te has terminado el artículo, suponiendo que lo hayas empezado, aquí te copipego la postdata:

    "PD: Respecto al título, por supuesto, ser gallego no es ser idiota. Pero si eres gallego y te ofende el título es que eres idiota."

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