27 de diciembre de 2006

Papá Noël y los lemmings

Muñecos de Papá Noël

Perdón por la chapuza de tríptico. El edificio es este. He agrandado los puñeteros muñecos para que se vean mejor, pero al natural resaltan mucho más. En total hay once. ¿Suficientes? No. Ayer ya eran trece.

De verdad, malditos horteras, copiones sin imaginación, estúpidos monkey see, monkey do, putos lemmings de mis cojones, ¡ya no tiene gracia!


13 comentarios:

  1. No me acordaba de los Lemmings.

    El tema es saber hacia dónde van y qué están construyendo.

    Para mí que una cárcel, pero vete tú a saber.

    ResponderEliminar
  2. Si los coches, la ropa y la música se fabrican en serie, ¿por qué no iban a estar en serie también la personalidad de mucha gente?

    "Monkey see, monkey do", gran frase, aunque me quedo con la versión castellana clásica de "Donde va Vicente, va la gente"

    ResponderEliminar
  3. ¿Cómo es de igual la moda a la estupidez? Luego hablarán de la libertad individual.

    ResponderEliminar
  4. refran de mi pueblo:
    mierda veo mierda quiero

    ResponderEliminar
  5. IMHO:

    No sé, los Papá Noeles así me parecen simpáticos, veo ejemplos mucho más claros de este problema en cómo hemos adoptado fiestas anglosajonas como Halloween o el hecho de regalar en Navidad (que yo sepa lo normal por aquí era que los regalos fuesen siempre en Reyes).

    Cuando los centros comerciales dominan lo que tenemos que comprar y cuándo tenemos que hacerlo para ser socialmente correctos (muy tristes que se quedan las novias el 14 de febrero cuando no obtienen un mísero regalito) se genera el verdadero problema.

    El problema de las personas-lemmings es amplio y con multitud de ejemplos, pero creo que precísamente los papá noeles colgados de las ventanas son una anecdotilla que sólo araña su superficie.

    ResponderEliminar
  6. Ya se lo que significan los Papa Noel colgados en la fachada.
    Es un símbolo que quiere decir:
    "EN ESTA CASA VIVE UN GILIPOYAS"

    ResponderEliminar
  7. ¡Ay qué gracia me hacéis! Yo también pensaba así hasta que mi hija de tres años dijo que ella también quería uno. Seré gilipollas, pero el barbas cuelga de mi balcón como un pepe...

    ResponderEliminar
  8. También voy de anónimo por la vergüenza que me da. Yo, como el del comentario anterior, el niño manda (¡manda huevos!)

    ResponderEliminar
  9. Vive y deja vivir... no me parece mal que cada uno decore su casa como mejor le parezca. Sí que estamos tolerantes...

    ResponderEliminar
  10. Refrán en mi pueblo: culo veo, culo deseo.

    ResponderEliminar
  11. Pues a mí tampoco me gustan, y por mucho que me lo pidan mis hijos, eso no cuelga de mi balcón.
    kila

    ResponderEliminar
  12. Mira Teleoperador, lo he visto y me he acordado de tí:

    http://chorradas.rebuscando.info/2007/01/03/la-cani-vs-vodafone/

    Lo que tienen que aguantar los pobres teleoperadores, madre mía...

    ResponderEliminar
  13. Je je je... la verdad es que estas navidades los muñecajos de marras han triunfado...

    P.D. A mi también me jode no haber tenido la idea del papa noel de las narices... a estas alturas estaría forrado...

    ResponderEliminar

En este blog no hay más libertad de expresión que la que yo otorgo. Cualquier comentario puede ser borrado por cualquier motivo, especialmente por faltas de ortografía.