28 de abril de 2005

Tazas de té

TELEOPERADOR (TO): Sistemas, dígame.

USUARIA "TAZAS DE TÉ" (TETAZAS): Hola, soy TETAZAS, de Contabilidad. Que tengo un problema con el Word éste de mierda.

TO: Enseguida subo.

TETAZAS es alta, grande, muy generosa de curvas... TETAZAS es la Ofelia de Mortadelo. Si tuviese neuronas le pediría derechos de imagen a Ibáñez. Pero no las tiene, sólo tiene tetas, muchas tetas. Y vestidos estrechos. TETAZAS tiene tetas y vestidos estrechos. TETAZAS no tiene neuronas, ni espejos, ni familia, ni amigos. TETAZAS no tiene a nadie que le diga por las mañanas que parece una morcilla. Imagino que TETAZAS tiene enfrente de casa una obra desde la que le gritan algo, y que le gusta, si no no lo entiendo.

TO: Hola, TETAZAS, ¿qué pasa?

TETAZAS: ¡La mierda ésta, que no funciona!

TO: Ajá, entiendo. ¿Podrías especificar un poco más, por favor?

TETAZAS: ¡El Word, que no sé qué leches le pasa que sólo escribe uves, emes, puntos y mierda! Que en cuanto lo abro se pone a escribir él sólo y no puedo hacer nada.

TO: Vale, veamos, déjame probar.

Me siento. Saco la bandeja del teclado. En la bandeja hay un post-it que dice "Usser: CCH15 – Password: golfona". Me sorprende tan poco que ni me molesto en darle consejos sobre seguridad, pero me aporta información sobre la clase de usuaria con la que estoy tratando: clase imbécil.

Abro el Word. No escribe nada, ni uves, ni emes ni mucho menos mierda. Se comporta como el clásico PC de oficina. Tecleo algo. Todo normal. Cierro el documento y abro otro. Todo normal. Cierro Word y lo vuelvo a abrir. Tecleo y todo normal. Imprimo y todo normal.

TO: Pues nada, hija, no sé qué habrá sido pero ya estás viendo que funciona bien. Si te vuelve a pasar me llamas, ¿vale?

TETAZAS gruñe. Vuelvo abajo y retomo mi arduo trabajo de repaso de blogs favoritos. Apenas he colocado el culo cuando suena el teléfono.

TO: Sistemas, dígame.

TETAZAS: Soy TETAZAS, de Contabilidad, ¡que el Word me está jodiendo otra vez!

TO: *Mute on* Qué Word tan machote. *Mute off* Venga, ahora voy.

TETAZAS está nerviosa y cabreada. Me lo dice la sardana que está bailando su escote.

TO: Hola, TETAZAS, a ver, cuenta.

TETAZAS: ¡Pues lo mismo! Que en cuanto lo abro se pone a escribir solo, a pitar y a no hacer nada. Que lo cierro y lo abro y sigue igual. Que esto es una mierda.

TO: Vale, vale, déjame ver.

Me siento y abro la bandeja con el post-it de la golfona. Abro Word y escribo. Todo normal. Guardo y cierro. Todo normal. Vuelvo a abrir y recupero lo guardado. Todo normal. Sigo escribiendo. Todo normal.

TETAZAS resopla nerviosa mi lado, despeinándome, así que hago un poco más el paripé, para que se calme. Apago el PC, desenchufo y vuelvo a enchufar el teclado, asegurándome de que está bien enganchado. También compruebo que está limpio, las teclas bien sujetas... En fin, tonterías.

TO: Y si te vuelve a ocurrir me llamas, ¿de acuerdo?

TETAZAS gruñe. Bajo a mi puesto. Según poso el culo suena el teléfono.

TO: Sistemas, dígame.

TETAZAS: ¡Soy TETAZAS, que esto está igual!

TO: ¿Cómo igual?

TETAZAS: ¡Pues eso, que escribe sólo! ¡Abro el Word y escribe sólo!

TO: Vale, vale, ahora voy.

Ya paso de revisiones. Cojo un teclado de los PCs retirados, compruebo que funciona y me subo a cambiárselo. TETAZAS me recibe con una mirada de hielo y el pecho bamboleante. Apago el PC, cambio el teclado y enciendo. Nuevas pruebas y todo normal.

Nuevo gruñido. Vuelvo abajo, poso en culo y suena el teléfono.

TO: Sistemas, díg...

TETAZAS: ¡Esto sigue igual!

TO: Eh... TETAZAS, supongo.

TETAZAS: ¡Este PC es una mierda! ¡Sigue escribiendo solo! Ya está bien, joder, que llevo toda la mañana sin trabajar.

TO: *Mute on* Y yo sin vaguear, no te jode. *Mute off* Ahora voy.

Ya se me han hinchado los huevos como a ella las tetas, así que le pido a Elías que suba conmigo, a ver qué se le ocurre. Cuando llegamos, el vestido de TETAZAS amenaza desbordamiento. Resopla tanto que notamos cómo nos roba el oxígeno al inspirar. En la pantalla, efectivamente, hay escrito: "zcm.vcxmmvnzmxc,vnc <.,cvmc.xc.x.xmv.bxvnz.z.x,zzzz.x,zxcv". Hacemos las chorradas de siempre: reinicio, ajuste de clavijas, pruebas tecleando... Todo asquerosamente normal. TO: Pues, hija, ni idea. A mí, ya ves, todo me funciona sin problemas. No entiendo qué puede ser. Hagamos una cosa: siéntate y hazlo tú. Hazlo exactamente igual que siempre, a ver si vemos qué pasa. Apago el PC y recojo la bandeja del teclado. Me levanto y dejo sentarse a TETAZAS. Elías y yo nos quedamos mirando sus movimientos como dos idiotas. Lo que los analistas llaman análisis del problema. TETAZAS se sienta y baja la silla. Enciende el PC. Cuando arranca Windows coge el ratón, que está sobre el escritorio, y hace doble clic en el icono del Word. Aparece el logotipo del Word y se empieza a abrir. Mientras, TETAZAS echa la silla hacia delante y saca la bandeja del teclado. El teclado queda aplastado por las tetas de TETAZAS. Mayday, mayday. Cuando se termina de abrir Word, efectivamente, aparece en pantalla "zxvcv mxx.cv.- czm".

TETAZAS: ¡Mira, ¿ves?! ¡Ya está otra vez! ¡Mira, mira, mira...!

Yo miro, miro, miro. Elías mira, mira, mira. Ambos abrimos la boca, incrédulos. Nos miramos, miramos al teclado, miramos la pantalla, miramos las tetas. Yo soy más rápido que él:

TO: Tío, díselo tú que a mí me da la risa.

Y huyo como un cobarde.

20 de abril de 2005

2001, una odisea Telefónica (5)

BLUE EYES: Teleoperador, nunca te dejes impresionar por la palabra coordinador. Un coordinador no es más que un teleoperador como tú o yo pero con un año de experiencia y que ha hecho un cursito sobre cómo funciona telefónica.net como empresa. Pero nada más, en cuando lo saques de ahí no sabe nada sobre accesos a redes, servidores, IP's, sistemas operativos... Nada.

Blue Eyes era una compañera que tuve en Telefónica. Además de simpática, trabajadora y buena compañera, estaba muy buena. Su único defecto, como siempre, era su novio. Antes había estado en Terra, y esta sentencia sobre los coordinadores era perfectamente aplicable a la inmensa mayoría de ellos, tanto en Terra como en Telefónica. Y seguramente sigue siéndolo.

En el Centro de Atención Técnica del ADSL de Telefónica –que estaba en la C. Marroquina, 43 de Madrid, barrio de Moratalaz, por si alguien tiene interés– había una coordinadora que ni era simpática, ni buena compañera, ni estaba buena y cuyo único trabajo consistía en escuchar constantemente las llamadas que teníamos y evaluarnos a diario, así como realizar docenas de gráficos que pedirían los pijoskis de Telefónica.

Evidentemente contaba con muy pocas simpatías entre los teleoperadores que estábamos bajo su mando e incluso con menos credibilidad profesional, por no decir nula, dado el mastodóntico calibre de las continuas patadas que le metía al más básico de los diccionarios cibernéticos. En la pequeña escala de los call-centers, era nuestro Monchito.

(Nota: si quieren saber qué es un pijoski o un monchito lean a Fuckowski. Y si no también: lean a Fuckowski)

TELEOPERADOR (TO): Perdona, que tengo a un tío al teléfono que está intentando recibir su correo por el Outlook Express pero le pide continuamente el login y el password y no sé qué hacer...

Yo era muy, muy, muy novato entonces. Creo que esto debió ser antes del 2001.

DESCOORDINADORA (DESCO): ¿Has comprobado que los mete bien?

TO: Sí, pero se los vuelve a pedir continuamente. He pensado que a lo mejor es por la pestaña esa de la autenticación, que la tiene marcada e igual debe tenerla sin marcar.

DESCO: ¡No, hombre, no! Ésa tiene que estar seleccionada; si no a ver cómo
le reconoce el servidor de correo.

TO: Pues por la configuración de la cuenta, ¿no?

DESCO: No, no, qué va, no te confundas. Tiene que tenerlo pinchado.

TO: ¿Entonces qué le digo?

DESCO: Vamos a ver. ¿Ha intentado verlo en la web?

TO: Sí, y en la web va bien, envía y recibe sin problemas.

DESCO: Pues ya está. Entones no es problema nuestro. Si en la web de telefonica.net va bien es problema del servidor de correo del Outlook Express.

Yo era muy novato, pero no tan novato.

TO: Eeeh... El servidor de correo del... ¿Outlook Express?

DESCO: Exacto, del Outlook Express. El que le envía los mensajes del Outlook Express al ordenador.

TO: Aaaaah... Bien. ¿Entonces, le digo...?

DESCO: Dile que ya no es cosa nuestra, que eso es que se ha cambiado la configuración del Outlook Express, que lo vuelva a instalar.

TO: (...) El Outlook Express.

DESCO: Sí, que reinstale el Outlook Express.

TO: O sea, que es el servidor de correo del Outlook Express y que lo reinstale... Vale, gracias.

Por supuesto, le dije al usuario que quitase la autenticación y no le dije nada de reinstalar el Outlook Express. Y funcionó. Y por supuesto, en lo sucesivo procuré no consultarle nada a DESCO.

Los teleoperadores sabíamos poco. Los coordinadores, ni eso.

15 de abril de 2005

Ni leyenda urbana ni leches

Lo del "posavasos del PC" es absolutamente cierto. Yo tuve dos llamadas de esas en Telefónica, y compañeros míos, en conjunto, unas diez.

Paso de insistir porque sé que cuesta creerlo, pero desde entonces yo me creo todas las que circulan por ahí: la del teleoperador de IBM que despiden por insultar a un cliente, las de los disquetes, el usuario con miedo a que se le contagie el virus... Todo, me lo creo todo.

13 de abril de 2005

Surealismo

TELEOPERADOR (TO): Buenas tardes, le atiende El Teleoperador, ¿en qué puedo empollarle?

USUARIO "ERE Y ARSA" (UEYA): Hola, que tengo un problema con mi equipo.

TO: *Mute on* Que se quedan fuera de Champions, claro. *Mute off* Vale, dígame, ¿de dónde llama?

UEYA: Del centro 145339.

TO: Bien, ¿me dice su login, por favor?

UEYA: ¿Ein?

TO: Su código de usuario.

UEYA: Ah, sí. Es ce de Cáceres, ge de Gerona, ere de Italia, cincuenta y ocho.

TO: ¿Perdón? Ce, ge y ¿qué más?

UEYA: Ce de Cáceres, ge de Gerona, ere de Italia, cincuenta y ocho.

TO: *Mute on* Mierda con el pinganillo, que no entiendo a este pollo. *Mute off* Veamos, ce, ge, i, cincuenta y ocho, ¿no?

UEYA: ¿I? Yo no he dicho ninguna i.

TO: ¿No me ha dicho de i de Italia?

UEYA: No, hombre, no. A ver, te repito: ce de Cáceres, ge de Gerona, eeeree de Italia, cincuenta y ocho.

TO: *Mute on* Calma, Teleoperador, calma, seguro que todo tiene una explicación. *Mute off* Eeeeeh... ¿Ele de Italia?

UEYA: ¡Ere! ¡Ere de Italia!

TO: ¡Ah, erre, erre de Italia, claro! *Mute on* Qué efe de tonto soy, cómo no se me ha ocurrido jota de antes. *Mute off* Ya le he entendido.

UEYA: ¡Que no! ¡Que te he dicho ere, ere de Italia!

Ahora mismo estoy seguro de que al otro lado del teléfono está Fernando, Fernando Cortés.

TO: Bueno, querrá decir erre de Roma, ¿no?

UEYA: No, joder, no. Erre es con dos erres, una erre doble; ere es una sola erre, o sea, ere. Te he dicho ¡ere de Italia!

Hola, soy Coco, hoy voy a explicaros la diferencia entre ere, erre, Italia, un cerebro y una mierda de perro.

TO: Ya, bien. Ce de Cáceres, ge de Gerona y... -me tiembla la boca al decirlo- ere... de Italia,

UEYA: Y cincuenta y ocho.

TO: Y cincuenta y ocho. Ya está.

UEYA: ¿Ves como no era tan difícil?

Claro, sólo tenía que olvidar la EGB.



PD: Escolar me recomienda y en tres días, 1500 visitas. Fuckowski me propone unas birras por Dublín. Escolar y Fuckowski, ¿entienden? Son los dos tipos que encabezan mi lista de recomendaciones de la derecha. Esto debe ser lo que sintió Vigalondo cuando saludó a Clint Eastwood.

12 de abril de 2005

Despedido

Me han despedido. O sea, no me ha despedido mi empresa sino la empresa en la que estaba destinado. ¿Y adivinan el motivo? Por hacerlo demasiado bien.

Es la peor noticia que me han dado en mucho tiempo. No por haber perdido esa mierda de trabajo, claro, sino porque resulta que soy bueno, "muy bueno" haciendo algo que aborrezco. Eso es lo terrible. Me siento como Malasombra al descubrir lo bueno que era tras la barra de un bar.

¿Y adivinan quién decidió sacarme de allí a toda prisa antes de que le hiciese sombra? Sí, la CODE del anterior post. Y no sola, no, sino con la inestimable ayuda de su fiel perro Gagá, que es historia aparte.

Y esto no es, de momento, una despedida.

Actualización: Leches. Ayer 494 visitas. ¿Quién me ha enlazado?

Actualización 2: Más leches, pero si ha sido el Sr. Escolar. Y en poco más de un mes de blog. Esto debe ser lo que llaman éxito.

Emocionado, agradecido,
solamente puedo decir
gracias por venir.

7 de abril de 2005

Ante todo, coordinación

Nadie nace sabiendo. Y muchos mueren sin saber nada, ni siquiera que no saben nada.

Cuando entré aquí, como siempre, me pusieron a recibir cursos a toda leche sobre aplicaciones específicas del trabajo, diseñadas y programadas por Pepe Gotera y Otilio e impartidos por gente con la misma capacidad de expresión que mi perro, y con la misma facilidad para meterse en jardines sintácticos que Iñaki Gabilondo. En este caso, una coordinadora.

Lo único bueno que se puede decir de ella es que no engaña: desde el primer día dejó claro su nivel de conocimientos. Catorce veces intentó conectarse a la aplicación que me iba a enseñar y catorce veces le respondió la máquina que si quieres arroz, Catalina. Repito, le respondió la máquina, o sea, "usuario incorrecto".

COORDINADORA DESCOORDINADA (CODE): ¡Vaya, hombre! En fin, debe haberse caído el servidor.

TELEOPERADOR (TO): (Joooder) Mmmm… No creo, porque te está diciendo que el usuario es incorrecto…

CODE: Que sí, que sí, hazme caso. Siempre que pasa esto es que se ha caído el servidor.

TO: Ya, bueno. Vamos a comprobarlo.

Inicio > Ejecutar > CMD. Abro la ventanita de MS-DOS y le hago un ping al servidor en cuestión. Responde en un pis-pas, como un rayo.

TO: ¿Ves? Responde perfectamente, no se ha caído.

CODE: (…) ¿Eh…? Ah… sí… Sí, pero no, esto no es normal… ¡Debe haberse caído alguna parte del servidor!

TO: (Sí, el teclado, por ejemplo) Claro, va a ser eso. Seguramente el filostro de comprobación de logines y por eso el forlayo no te identifica.

CODE: Claro, si pasa mucho, están continuamente retocándolo.

TO: Ya. Y tú eras coordinadora del servicio, ¿verdad?

5 de abril de 2005

Ande y que le jodan

Trasteando por ahí entre llamada y llamada he visto esto, donde un cliente se lamenta del trato recibido por parte de algunos teleoperadores, ante lo cual saca toda su artillería (de no muy largo alcance, por cierto) para ponernos verdes a todos los que nos dedicamos a esto. Parece cargarse aún más de razón aduciendo haber sido él también teleoperador en otros tiempos. Esta es mi respuesta, que también podéis ver en los comentarios de su post:
El Teleoperador on 04 April 2005 at 13:59

¿Que usted ha sido teleoperador? Qué birrioso pasado, qué analfabetismo, qué desperdicio neuronal, qué gasto genético más improductivo.

Yo nunca he sido ni seré teleoperador, ni mis muchos y muy buenos amigos teleoperadores fueron, son ni serán jamás teleoperadores. Pero mientras luchamos por trabajar de lo que nos gusta seguiremos trabajando de teleoperadores sin serlo, o de camareros sin serlo, o de lo que sea sin serlo. No se confunda.

Y si le jode el trato recibido, pues eso, se jode. Trabajamos entre cinco y ocho horas diarias frente a un monitor, con el tiempo cronometrado y fiscalizado para descansar, comer y hasta para mear, con un contrato que jamás será fijo (casi mejor) ni estable, por un sueldo irrisorio redondeado con la paga de vacaciones prorrateada (es decir, sin pagas extra), vigilados por jefes que muchas veces saben menos que nosotros y que nos escuchan las llamadas y en una empresa que nunca es la empresa que usted cree.

Ah, ¿que pensaba que estaba hablando con Telefónica, o con Gas Natural, o con Mapfre? Qué iluso. Habla usted con Atento, Working People, Phone Assitant, Marktel o cualquier otra mierda de servicios sub-sub-subcontratada. Y la competencia es feroz, cualquiera de éstas se compromete a hacerlo un poco más barato que otra y hala, adiós contrato para una, nuevo contrato para otra y un grupo de trabajadores que lo harán por un poco menos de dinero. Externalización lo llaman. Con esto Telefónica, Mapfre o Gas Natural se ahorran un montón de pasta en contratos, formación y Seguridad Social porque otra empresa subcontratada se compromete a hacerlo por menos. ¿Cuál es el truco? Contratos temporales, sueldos mínimos, ninguna formación, ninguna inversión en PCs...

¿El culpable? ¡Usted! El inversor en bolsa que exige el máximo de dividendos sin importarle un carajo de dónde salgan, el político que dicta esas reformas laborales y que no hace inspecciones de trabajo, el cliente que lo sabe pero no exige a la empresa un comportamiento ético. ¿Y quiere que a mí me importe el que usted no tenga conexión a Internet, o que lleve quince días esperando un fontanero, o que le reviente la caldera y esté duchándose con agua fría? ¡Ande y que le jodan, hombre!

4 de abril de 2005

Lo que mal empieza

TELEOPERADOR (TO): Bueños ñías, le atiende El Teleoperador. ¿En qué puedo ayudarle?

PRIMERA USUARIA DEL JODIDO LUNES (PUJOL): Buenos días. Que no puedo navegar por Internet

Ay, las procelosas aguas de la red de redes, que diría el insoportable presentador de SER Digital

TO: ¿Exactamente qué es lo que ocurre?

PUJOL: Pues que me pide el usuario y la contraseña y no sé qué poner.

TO: Pues lo que ponía hasta ahora, su usuario.

PUJOL: No, es que yo no tengo.

TO: Tiene que tener uno, si no no podía estar usted saliendo a Internet.

PUJOL: Sí, sí, todos los días. Vamos, ayer mismo estuve.

TO: *Mute on* ¿Ayer domingo, alma de cántaro? *Mute off* Entonces estaría usted usando el login y contraseña de otro usuario.

PUJOL: Que no, que no, que yo nunca lo he puesto.

TO: Bueno, es posible que el Explorer ya tuviese guardados su usuario y contraseña y por eso no los escribía, pero tenerlos tiene que tenerlos, usted o un compañero.

PUJOL: En este centro nunca hemos usado eso del usuario.

TO: *Mute on* ¿Cómo se llamaba eso: cacofonía, aliteración…? *Mute off* No, espere, el usuario y la contraseña no tienen nada que ver con el centro sino con el usuario, o sea, con cada persona.

PUJOL: Ya, ya, pero es que aquí nunca lo habíamos usado. Es ahora, con este ordenador nuevo que nos han puesto, con el que nos lo pide…

TO: Ya, pero aunque sea un PC nuevo no tiene nada que ver. Cada usuario tiene un código y una contraseña y con ellos puede acceder a Internet desde cualquier ordenador de nuestra red, sea el que sea y esté donde esté ese ordenador.

PUJOL: Pero yo nunca lo he usado.

TO: Mire, *Mute on* so borrica, *Mute off* es imposible que salga a Internet desde uno de nuestros ordenadores si no da un usuario y una contraseña.

PUJOL: Aaaah… ¿y cuál puedo dar?

TO: ¿Qué cuál puede d…? ¡Pues el suyo, naturalmente!

PUJOL: Pero es que yo no tengo ninguno.

TO: Si no forma usted parte de la dirección no, no tendrá ninguno. A no ser que el director pida uno expresamente para usted, para que pueda salir a Internet.

PUJOL: Bueno, pero es que… Verá, yo no quiero salir a Internet, quiero verlo desde aquí, desde la oficina. Sin salir de aquí, vamos.



Pausa valorativa. Las 9:00 del lunes. Esta no es forma de empezar la semana.



TO: "Salir a Internet" es una expresión, significa lo mismo que navegar, es la diferencia entre abrir páginas internas, como Informes, o páginas web de Internet, como www.hola.es, ¿de acuerdo? *Mute on* Joder, me oigo y no me creo. *Mute off*

PUJOL: ¡Uy, uy! Ay, ja, ja. Vaya, vas a pensar que soy tonta.

TO: *Mute on* Durante años, bonita. *Mute off* Segundo. Cuando usted quiere pasar de la red interna a Internet, su ordenador se conecta a otro ordenador que comprueba qué usuario y contraseña está intentando ¡navegar! por Internet. Así que si no mete usted un usuario y contraseña válidos no le deja ¡navegar! por Internet. ¿Estamos?

PUJOL: Pero es que yo ayer no lo metía. Es que es este ordenador.

TO: ¡Que no tiene nada que ver con el ordenador desde el que lo haga!

PUJOL: Y además, una compañera que tampoco tiene login navega sin problemas.

TO: ¡Porque estará usando el login de algún otro usuario!

PUJOL: El caso es que con este ordenador no se puede, está todo desconfigurado y descolocado.

TO: *Mute on* ¡A tomar por culo! *Mute off* Bien, no cuelgue, por favor, voy a pasarle con tono.

PUJOL: ¿Con quién?

Clic.