10 de junio de 2005

Entrevista

Madrid centro. 9:20 de la mañana. 27º C. Voy camino de una entrevista de trabajo en una consultoría y aún me quedan diez minutos. Tiempo suficiente para ir andando, ahorrarme un viaje del metrobús y disfrutar de esta bonita parte de la ciudad.

Hace una semana tuve dos entrevistas seguidas con Morena, de Personal, y Rubia, la que sería mi jefa. Todo fue claramente bien. Me contaron que entre ambas eligen al candidato más idóneo y se lo presentan al Big Boss para que lo sancione. Y que el Big Boss siempre sanciona lo que ellas proponen, así que no tengo por qué preocuparme. Ayer me llamó Morena para concertar esa entrevista/trámite. Diez minutos después me volvió a llamar.

TELEOPERADOR (TO): ¿Te equivocaste en la hora?

MORENA: No, no, todo sigue igual. Es que, verás, la persona con la que te vas a entrevistar...

TO: Big Boss.

MORENA: Sí, ése. Verás, es que es... cómo decirlo... un poco especial

TO: Especial.

MORENA: Sí. Bueno, no es que sea una orden, claro, sino sólo un consejo, pero yo te sugeriría que mañana, si puedes, vinieses vestido de forma más formal que el otro día.

TO: Ah, vale, no hay problema.

MORENA: No es que tenga importancia. Sólo sería para esta entrevista. De hecho, por aquí nadie viste muy formal, pero es que ya te digo, esta persona es un poco especial.

TO: No pasa nada. Sólo dime, ¿especial como de vaqueros y corbata o como de chaqueta también?

MORENA: Nada de vaqueros.

TO: Nada de vaqueros, bien.

MORENA: Si tienes un traje, estupendo, pero en cualquier caso, nada de vaqueros. Es que, bueno, ya lo conocerás. Puede preguntarte cosas como por qué has venido así y tal, je, je... Hombre, yo sé que es una faena que te tengas que poner corbata con este calor, pero si pudieses...

TO: Tranquila, no hay problema, a esas horas aún no pega demasiado. Y muchas gracias por la sugerencia.

Saco varias conclusiones de esta llamada. Primera, soy el favorito de Morena y quiere asegurarse de que paso el examen del Big Boss, si no no se habría arriesgado a hacer tan indiscreta recomendación. Segunda, especial significa capullo. Tercera, como me pregunte por qué me he vestido así le respondo que porque no me parecía apropiado presentarme con la chorra al aire.

La cuarta conclusión la saqué hoy: a las 9:20 lo que no aprieta el calor lo aprietan la chaqueta y la corbata, a pesar de lo floja que la llevo hasta que llegue el momento de ver al Big Boss. Sólo cuando doy mi nombre en recepción y me siento, me doy cuenta del calor que tengo. Me quito la chaqueta mientras espero a Morena pero es demasiado tarde: en un minuto tengo la frente perlada de sudor y noto la primera gota corriendo por la espalda. La quinta conclusión es que no debí ponerme una camisa de seda, marcan el sudor más y antes que las de hilo.

Me siento muy derecho. El objetivo es que, con la espalda recta, la camisa toque lo menos posible el cuerpo y, por tanto, el sudor. Veo pasar a varios empleados. No veo ninguna corbata. Ningún pantalón de vestir, todos van en vaqueros. Camisetas, polos, ni siquiera veo camisas, joder. Vuelvo a tener la frente sudada, lo noto. Aparece uno con un café para la recepcionista; lleva unas zapatillas grises de aspecto galáctico y una camiseta de Superlópez. Noto otra gota que me llega hasta el borde del pantalón.

Empiezo a pensar que esto del vestuario es una prueba. O una broma, quizá es uno de esos programas de cámara oculta que encuentran gracioso anunciar falsas ofertas de empleo para gastar bromas. Como sea eso hoy acabo en comisaría.

Me llama la recepcionista. Al levantarme, la camisa se pega a mi espalda. Me dice que enseguida viene el Big Boss. La camisa se queda pegada a mí como una lapa. Me retiro el sudor de la frente y al levantar el brazo veo el primer punto de humedad en el sobaco derecho. Vale, he de ponerme la chaqueta y tapar este horror. Al echar los brazos atrás para ponérmela, la camisa toca mi pecho y vuelve a quedarse pegada. En un instante aparecen dos hermosas manchas bajo el pecho. Voy a tener que dejar la chaqueta cerrada si quiero ocultarlas. Me echo el pelo hacia atrás y descubro que también el cuello se está encharcando. Aún no he visto al Big Boss y ya le haría comer la corbata.

El Big Boss se parece a Herrero de Miñón. Lleva un calculadora de sobremesa (no sé para qué), una copia de mi currículo, las gafas en la punta de la nariz y sus iniciales bordadas en el bolsillo de la camisa, lo que me basta para sentenciarlo. Nos sentamos en una mesa de reuniones y desabrocho mi chaqueta sólo porque es lo que indica la elegancia, pero la mantengo tapando las manchas de humedad y vuelvo a retirar el sudor de mi frente sin que me vea.

Me hace recitar todo el currículo. Ya sé que el objetivo no es saber lo que ya sabe sino comprobar que sé expresarme. Pues hala, blablablá. Él va apuntando cosas en el currículo. El sudor corre por mi espalda hasta donde ésta pierde su nombre. Ahora también lo noto en los sobacos y resbalando por los brazos. Y cada poco simulo peinarme con la mano para quitarme el sudor de la frente. Qué no diera yo ahora por unos bermudas y un daiquiri. Al menos no me pregunta por mi ropa.

Me pregunta cuándo fue determinado contrato. Entonces le explico que mi currículo no está ordenado cronológicamente sino por experiencias laborales. He tocado tantos palos, he conocido tantas ETTs y he combinado tantos trabajos basura con estudios que soy incapaz de ordenar las cosas cronológicamente. Y tampoco lo pongo todo sino sólo lo más relevante.

Mi explicación le entra por un oído y le sale por el otro mientras insiste en concretar cuándo hice qué. Vale, intento aproximarme en fechas pero, claro, no cuadran. Le repito lo mismo y que, si quiere, le envío una vida laboral que tengo en casa. Insiste. Y anota. El sudor sigue haciendo estragos y entre los dos me están tocando las narices. No entiendo qué importancia tiene si entré en Gráficas Chimpún en octubre del 97 o en marzo del 99. Big Boss va tomando notas, echa un vistazo general, se recuesta y dice:

BIG BOSS: Es que, verás… Veo este currículo y… Está todo tan desordenado…

Le miro fijamente y estoy a punto, realmente a punto de levantarme e irme. Sin más, sin decir nada, simplemente levantarme y salir de allí quitándome la maldita corbata. Pero, claro, un gesto así merece que alguien lo vea y allí no hay nadie. Así que respondo:

TO: Sí, bueno, en realidad está ordenado con otro criterio, como le he dicho. He creído que así daba una visión…

BIG BOSS: No, no, es que así no se entiende nada. Está todo muy desordenado.

Una gota de sudor que corre por detrás de mi oreja me susurra al oído recordándome una escena de El Padrino, parte III en la que a un tipo le matan clavándole las gafas en la garganta.

BIG BOSS: Yo, lo que quiero, es saber tu vida.

Me dan ganas de contarle que mis primeras pajas fueron con una foto de Madonna pero seguimos con mi currículo. Recuerdo lo que Jorge contaba de las entrevistas que él hacía y pienso que es otra prueba, a ver si soy capaz de conservar la calma. Y parece que la paso porque empieza hablarme de sueldo y condiciones contractuales. Dos contratos de seis meses y luego indefinido, y un sueldo algo superior a lo que cobraba en InfoForlayo. Todo bien, hasta que llega a los incentivos.

BIG BOSS: También hay un seguro de vida y un seguro médico para ti y tu familia. Es decir, para tu mujer y tus hijos si los tuvieses.

TO: No es el caso.

BIG BOSS: Lo sé. También podrías incluir en el seguro médico a tu novia si ésta fuese la beneficiaria del seguro de vida. Es una forma, bueno, de evitar que alguien vaya incluyendo a cualquiera, que ahora ya sabes que hay mucha informalidad y la gente ya no se casa como antes.

TO: ¿?

BIG BOSS: Antes con el matrimonio todo quedaba más claro, pero ahora que hay otras cosas… Bueno, no tienes por qué casarte, pero en fin…

TO: *Mute on* ¿Qué? *Mute off*

BIG BOSS: Lo que sí queremos que quede claro es que en esta empresa no nos gusta la gente que se va pronto. Queremos gente estable –dice mirando inquisitivamente por encima de las gafas–, que no se vaya a ir de pronto dentro de cinco años.

TO: *Mute on* ¿Ha dicho cinco años? ¿Eso es "de pronto"? *Mute off*

BIG BOSS: Porque veo por tu currículo que has llevado una vida, no sé, bastante desordenada.

TO: *Mute on* Gracias, mi salud me ha costado. *Mute off*

BIG BOSS: Y me parece muy notable el esfuerzo que pareces haber hecho los últimos años por enderezar ese rumbo.

TO: *Mute on* Si le tiro por la ventana, ¿qué radio alcanzarían sus sesos en la acera? *Mute off*

BIG BOSS: Pero, claro, quiero estar seguro de que esta nueva línea es la que vas a mantener el resto de tu vida. La gente aquí es muy seria.

TO: *Mute on* El resto de mi vida. *Mute off*

Empiezo a sentirme como Tom Cruise en La tapadera. Me lo imagino enviándome un mail para invitarnos a todo el departamento a misa de doce en Los Jerónimos. El sudor empieza a ser frío.

BIG BOSS: El caso es que a Morena y a Rubia les has gustado mucho y… ¿Qué te parecería empezar a trabajar el lunes?

Veo al diablo tendiéndome una pluma y un contrato de compraventa de mi alma. Y digo que no.

Antes de llegar a la calle ya me he quitado la corbata como quien se quita la bola de presidiario. Me quito la chaqueta, suelto dos botones de la camisa y me remango. Tengo ocho meses de prestación por desempleo. Hace una mañana preciosa.

18 comentarios:

  1. Oh! yo eso lo quiero hacer alguna vez, decir que no aun empleo, Debe ser la satisfacción más grande del mundo.

    Dejarlos con el papel de venta de tus proximos años de vida, en blanco.

    Ahora tengo 3 ofertas de trabajo, así q creo que pronto será mi ocasión de hacer lo mismo que tú :)

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  2. Ahi con dos cojones, joder me has hecho mojarme... de sudor

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  3. Buen final, desde luego, pero también podrías haber llegado a un acuerdo intermedio, como comprometerte (o no) al cabo de seis meses o un año "de prueba".

    De cualquier forma has hecho bien.

    Saludos.

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  4. ¿Sudando a 29 ºC? ¡Chico, tú no me has visto a mí en el desierto de cierto país norteafricano con mangas largas (eso sí, de algodón) en pleno agosto, a 50ºC! No por "etiqueta" sino para que no me tocaran el culo ni me cambiaran por dos camellos.

    Pero a lo que voy... ¡Madrid de mi corazón! Yo estuve allí, y lo comprobé con mis ojos. Los madrileños dicen fácilmente no a un trabajo. Hay mucho, según parece, porque a mí, cuando la empresa en que trabajaba puso un anuncio para substituir a la jefa administrativo, las candidatas que llamaban me preguntaban si podían trabajar con un pendiente en la nariz, porque de lo contrario, pasaban de trabajar allí.

    Pero en mi ciudad natal, donde vivo ahora... trabajamos en lo que sea... A mí me llegaron a ofrecer trabajar el primer mes sin asegurar, y luego, asegurarme dos horas de séis que trabajaría. Me dieron ganas de levantarme y abandonar, como tú... pero no llegué ni a tener la satisfacción de decir que no, porque el tío me debió ver la cara... y mi curriculum, que había trabajado en sitios decentes de Madrid... y él mismo dijo que entendía que lo que me ofrecía no era para mí.

    Pero hay quienes trabajan sin asegurar aquí, no un mes, sino muchos años y toda una vida.

    Por eso, aquellos a los que nos están haciendo contratuchos asquerosos de teleoperador, horriblemente mal pagados, trabajando fines de semana, festivos... somos las personas más felices sobre la tierra... ¡tenemos suerte! Rechazarlo es casi rechazar nuestra única oportunidad de tener ingresos, y además, cotizar.

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  5. Dí que sí, ya tendremos 3 churumbeles y 25 años de hipoteca sobre los hombros. Yo este año me despedí con la típica frase "no pienso volver y no se te ocurra llamarme" y me quedé como un señor.
    Ole tus huevos Tele

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  6. 29º en Madrid a las diez de la mañana... Mon dieu
    Tenías que haberte quitado la chaqueta en la entrevista y haberte tirado un buen pedo! Hombre, por diox!

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  7. ¡Dios! ... A mi me han pasado grandes, pero tanto noo!! :o

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  8. Jur jur jur. Soy teleoperadora, la frase que me acojonó cuando yo firmé el contrato fue: "Ahora somos una gran familia, y vosotros perteneceis a ella" Me sonó a secta total, a te he enganchado y ya eres mia, a de aquí no vas a salir ni con pan caliente. Llevo ocho años en la empresa.

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  9. Al hacer la entrevista en mi trabajo actual la persona que me entrevistó criticó mi currículum argumentando que había trabajado en demasiadas empresas: "No quiero nadie trabajando aquí que a la primera de cambio se vaya a otro sitio donde le paguen medio kilo más. Quiero trabajadores estables" Le contesté lo que pensaba quería oir: "También yo busco estabilidad y el trabajo que me ofrece es precisamente lo que estoy buscando. No me apetece seguir cambiando de trabajo cada cierto tiempo". A lo que, ¡oh sorpresa!, me contestó: "tampoco te creas que te vas a jubilar aquí. Prescindiremos de ti en cuanto no te necesitemos. No te puedo garantizar ni un año de trabajo". Pues eso. (llevo casi año y medio).

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  10. ¿Que ha hecho bien? venga ya. El que el tio que te entrevista sea idiota no es razón para dejar un trabajo (y más cuando te habían avisado). Igual no lo vuelves a ver nunca, igual lo trasladan o te trasladan a ti o miles de cosas. La cuestión es entrar en la empresa y luego buscarte la vida.

    Buena suerte.

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  11. Claro, coño: esto es como un matrimonio de conveniencia. Se supone que no estás buscando a la pareja ideal, sólo un beneficio económico. ¿A qué coño viene pedirle que sea inteligente y cariñosa?

    TODOS los trabajos por cuenta ajena parecen una mierda, TODOS los jefes parecen unos gilipollas y en TODOS los sitios te puedes buscar la vida.

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  12. Siento lo de a corbata. La verdad es que la corbata siempre me a parecido una broma de la historia. Con ese trapo ahí colgado durante la calima...y encima no puedes usarlo para secarte...qué putada!

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  13. El traje y la corbata son atuendos casi medievales que deberían ser desterrados en primavera.

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  14. chicos un poquito de compasion con los teleoperadores.... somos de carne y hueso!!.... y que no nos griten que no estamos sordos.....

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  15. Y te tenias que haber sonado las narices con la corbata .... Pero mola más cuando te vas a comer con un "cliente" y te limpias los morros, a modo de babero, juas. Por cierto, no se porque pero deberías poner el mas o menos el nombre de la empresa ... para poder decir si Rubia y Morena estan bien o estan mejor. :-D

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  16. Un servidor es uno de esos engendros que en su día no sólo dijo "no" a un empleo, sino a dos...La cosa sería larga de contar, pero básicamente se resumía en: " serás comercial, cobrarás una miseria ( por no usar tacos ) y tendrás que darte de alta en autónomos ". Así que le dije que a lo mejor, que si no me salia otra cosa ( como testeador de papel higiénico ) y me llamaban...iba a ser que no.

    Por cierto, estupendo blog.

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  17. Solo puedo decir una cosa...


    ¡¡¡OLE TUS HUEVOS!!! sí señor... bien hecho...

    Yo también he sufrido esa estúpida fiebre por el 'queremos gente estable que no se vaya al cabo de poco tiempo'...

    joder, la de veces que habré aguantado '¿y por qué te fuiste de esta empresa al cabo de 6 meses?'... y tener que decir 'no, el proyecto se acabó y tenía otra oferta mejor'.. en lugar de 'ya ves, el proyecto era una puta mierda, mi jefe me contrató con menos sueldo porque se suponía que iría de AP, y al final resulta que hacía de todo menos cobrar un sueldo decente'...

    Joder, con esas mierdas que ofrecen, ¿qué cojones esperan? ¿que te pases 15 años en su empresa a cambio del mismo sueldo mientras te dicen 'este año os subiremos un 1%'?...

    A los que dicen tener que aceptar cualquier cosa... la verdad es que es una putada... les entiendo.

    Pero también es cierto que si nadie, y digo NADIE, aceptase condiciones tan cutres y malas, los empresarios tendrían que empezar a ofrecer cosas decentes... lo malo, es que siempre habrá alguien dispuesto a vender su alma, y su culo, por la mitad que el resto...

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