13 de mayo de 2005

Crónica de un despido anunciado (I)

Yo trabajaba para una consultoría, vulgo ETT de luxe, y estaba destinado en un organismo semipúblico. Pongamos que la ETT se llama InfoForlayo y que el organismo se llama OCM, Organismo Come-Mierda. Dentro del OCM estaba en un Centro de Soporte Técnico, vulgo call-center, del Dpto. Tupymorgan dando soporte informático de hardware y software a funcionarios. ¿Nos situamos? Bien.

El OCM va a ser privatizado y a la plantilla este futuro no les hace ni puta gracia. Ahora son personal laboral fijo y lo que quieren es convertirse en funcionarios. Lo llevan crudo y lo saben. Y saben que la empresa que les compre lo primero que hará es contratar a todos los subcontratados de InfoForlayo, Filostros Technologies, Sombrajo Solutions y demás o bien los mantendrá subcontratados con su propia ETT, como hace Telefónica con Atento. Y lo segundo será "maximizar la rentabilidad", o sea, ver quién sabe trabajar y quién no y despedir a los últimos. Y eso es lo que temen los pseudofuncionarios del OCM de departamentos como el Tupymorgan.

Durante años han cogido todos los vicios del funcionario sin serlo: trabajan poco, mal, desganados, sin iniciativa ni ganas de aprender. Y saben que cualquier empleado de InfoForlayo trabaja diez veces más y mejor que ellos. Y con ganas, puesto que nosotros hemos bregado antes en trabajos mucho peores. Y quien más quien menos tenemos mil veces más conocimientos que los del OCM.

Si usted fuese el dueño de la empresa que compre el OCM, ¿con quién se quedaría?

Somos un peligro, están puteados y son, cómo decirlo, intrínsecamente funcionarios en el peor sentido de la palabra, no sé si me explico. Así que cada dos por tres con o sin motivo nuestros "compañeros" del Dpto. Tupymorgan se quejan abiertamente de lo mal que trabajamos. Pero sin disimulo, ¿eh?, charlando tranquilamente en la mesa de uno mientras nosotros estamos al lado.

Y si esas quejas llegan a uno de los pijoskis que dirigen ahora el OCM la hemos cagado, porque esos pijoskis deben tener como principal obligación el conseguir que el OCM valga lo menos posible a la hora de venderlo. Quizá por eso a finales del 2004 recortaron la plantilla subcontratada de InfoForlayo en unas quice personas (no sé cómo les fue a las demás consultoras) y según me han soplado volverán a hacerlo en breve, cosa que aún no saben muchas consultoras. Para los pijoskis cuantas más quejas mejor, y en cuanto hay una no tardan ni dos minutos en llamar a mi jefe de InfoForlayo. Y otros dos minutos después, ya está éste repartiendo collejas.

Mi jefe en InfoForlayo era G.G. (Gran Gumias), un tipo capaz de jujanearte 10 € de una nómina de 780 con una mano mientras con la otra firma la compra de un BMW deportivo de más de seis millones de pesetas. Literalmente hablando.

En nuestra nómina había un concepto de "Plus convenido", un pequeño añadido que G.G. asignaba a cada empleado a discreción, basándose en su rendimiento, disposición, habilidades mamatorias o yo qué sé. A comienzos de este año, a la vez que nos aplicaban la subida salarial, nos rebajaban a todos el "Plus convenido", con lo que al final seguíamos ganando lo mismo, una chufa. Algunos incluso menos que antes. ¡Eh, pero todo perfectamente legal, que quede claro! Supongo que esta forma de evitarle gastos a InfoForlayo tendría su contraprestación para G.G., un radio-CD para el BMW o algo así.

De todas formas, a G.G. se la suda todo. El BMW no se lo ha pagado InfoForlayo sino un negocio inmobiliario que tiene aparte. Eso es lo que le da la verdadera pasta; InfoForlayo sólo le garantiza una jubilación.

Abundando en el sudor, a G.G. lo que le importa es que el OCM esté contento, al menos contento con él, que la gente que él ficha para el Dpto. Tupymorgan trabaje bien, no se quejen de nada ni causen problemas. A G.G. se la suda si la queja contra ti tiene o no fundamento. No se va a molestar en defenderte; G.G. te arrea una primera colleja, una segunda y a la tercera pide a InfoForlayo que te sustituyan.

Mientras, tú puedes pedir catorce veces el cambio de destino o un curso de los que te prometió InfoForlayo al contratarte. No hay cambio de destino porque no y no hay cursos "porque los requerimientos del cliente no permiten que faltes durante una semana". Al menos es un motivo. Da igual si se trata de un curso fuera del horario laboral que sólo te exigiría faltar una hora de tu trabajo y en el momento de menos volumen de llamadas: va a ser que no.

Así que estás atrapado, rodeado de "compañeros" enemigos que no te quieren ahí, en una empresa para la que eres un recurso más, como un PC, perfectamente sustituible por otro, haciendo un trabajo muy por debajo del que podrías hacer y horriblemente repetitivo, intentando que tu empresa te eche un cable y te cambie de destino antes de que todo explote y recibiendo sólo collejas, advertencias y terribles presagios de futuros inciertos.

Vamos, lo normal.

13 comentarios:

  1. ¿Ves cómo cae el número de comentarios?
    Haga chistes, caballero: es lo único que le sacará de pobre.

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  2. Mira tu qué gracia!! Me has hecho darme cuenta de lo contradictorio de mis opiniones: porque por una parte estoy absolutamente en contra de los funcionarios y pseudo-funcionarios que pueblan este país (digoooo, Es-pa-ña!), pero por otra parte estoy absolutamente en contra de las subcontrataciones y la situación en la que nos encontramos gracias a ellas.
    Y dado que me va tan mal en uno de estos colectivos, debería haberle hecho caso a mi madre y haberme preparado las oposiciones a secundaria. Ay, si hiciésemos más caso a nuestros progenitores!!

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  3. Es un tema complicado:

    en vez de luchar por conseguir puestos mas estables, como los funcionarios, los trabajadores estan encantados en ayudar al poder para reducir la calidad del puesto de trabajo de esta gente. El dia que los funcionarios ya no tengan puestos fijos, estareis mucho mas felices con los trabajos basura temporales, seguro, si es que el que no se consuela es tonto.

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  4. ADORADO T.O.
    SIENTO COMUNICRLE QUE SUS DESGRACIAS SON REIDAS A MANDIBULA BATIENTE POR ESTA MI PERSONA. LEJOS DE SER UNA MANIFESTACIÓN DE CRUELDAD LE ANIMO A ESCRIBIR UN LIBRO RECOPILANDO ESTO, PORQUE ES INCREIBLEMENTE GENIAL LA MANERA EN QUE LO RELATA.
    TIENE UN ENORME TALENTO!

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  5. ¡No presionéis al artista, o sufrirá un bloqueo!

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  6. Me alegra que esta historia no os haga reír. Joder, sólo faltaría.

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  7. En efecto, no es cosa de risa. Tiene usted más razón que un santo. Hay demasiada gente en este país en esa situación.
    De todas formas anímese. Se lo dice uno que después de verse en las mismas, en la actualidad tiene un trabajo fijo y un sueldo 'decente' (claro que si lo comparo con el que cobra mi G.G. por %&$@%$&! me pongo malo). Nada cambia: sigo siendo un 'recurso humano' que 'sale muy caro' (olé, señor director general).

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  8. Trabajar por cuenta propia tampoco es la solución. A mi me han diagnosticado una cosa muy chunga que se llama pyme. Y estoy a ver si me la sajo o me la amputo o... Acabo de enterarme de que una OCM para la que curramos nos va a dejar un pufo que adios vacaciones! más bien!

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  9. Pues yo si que me he reido.
    Lo siento.
    Gran Gumias.... jejejeje

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  10. OCM, OCM... donde habré visto yo eso... Ah! Claro, en la tarjeta que paso por los torniquetes de Embajadores... Si, he de reconocerlo, yo también estoy subcontratado para esta cuasi-entidad púbica.

    Válgame. He de reconocer que la inmensa mayoría son gente que se aburre y van a las reuniones con el bocadillo en la mano y el cerebro en el bolsillo, aportando ideas como identificadores de retina para que los funcionarios accedan a sus PCs... pero también hay otros que se lo curran, y mucho. Como subcontratado por Iberfarlocio, veo muchas cosas como tú, pero tengo que partir una lanza por esos cinco o seis OCMeros que se permiten muchas menos horas de blogs que yo. Hala, ya está dicho.

    P.D. Pena no haber coincidido allí...

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  11. Querido Anónimo:

    Imagino que Iberfarlocio, como InfoForlayo, deben tener la misma o parecida cláusula de confidencialidad en sus contratos; y a ti no sé, pero a mí ya me han demostrado que son lo bastante cabrones como para usarla.

    Así pues, afirmo y rubrico que no sé de qué embajadores hablas ni a qué torniquetes te refieres. Y recuerdos de mi parte a la camarera morena y chiquitilla de la cafetería.

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  12. También a mi me ha hecho mucha gracia. Espero, eso sí, que tengas mucha suerte con próximos empleos.

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